Varicocele Masculina

¿Qué es el varicocele masculino?

Es una dilatación varicosa de las venas del testículo y del escroto que puede doler, producir atrofia testicular o problemas de infertilidad. Como ocurre en las las piernas, estas venas contienen válvulas que permiten que la sangre vaya desde los testículos hacia el corazón, pero no a la inversa. Es por ello que cuando estas válvulas fallan se produce reflujo de la sangre la cual produce dilataciones venosas alrededor del testículo causando el varicocele.

¿Es frecuente esta enfermedad?

Se estima que uno de cada 10 hombres tienen varicocele, con mayor incidencia entre los 15 y 30 años.

Entre las parejas infértiles, la incidencia del varicocele aumenta hasta el 30%.

¿Cuáles son los síntomas del varicocele?

    • Dolor, porque la presión se acumula en las venas afectadas al estar mucho tiempo parado de pie o sentado. Generalmente, duele más cuanto más grande es el varicocele.
    • Infertilidad, existe una asociación entre varicocele e infertilidad. Existe una disminución de espermatozoides, una menor movilidad y una mayor deformidad de estos. Se cree que las venas dilatadas aumentan la temperatura del testículo disminuyendo la producción de espermatozoides.
    • Atrofia Testicular, que es la disminución del tamaño del testículo, que a menudo regresa a su tamaño normal una vez tratado el varicocele.

¿Cómo se diagnostica?

Se diagnostica fácilmente a través del examen físico, siendo la apariencia externa del escroto como un saco de gusanos. Lo mas frecuente es que sea el testículo izquierdo el afectado. Además puede estar atrófico (menor tamaño)

Cuando el varicocele no es evidente clínicamente, la ecografía doppler es un método de imagen no invasivo que puede ponerlo en evidencia.

¿Cómo se puede tratar el varicocele?

Existen dos opciones de tratamiento:

01) Embolización: es un procedimiento no quirúrgico, que se realiza en forma ambulatoria, bajo una leve sedación y anestesia local. Para este procedimiento el médico realiza una mínima incisión a nivel de la ingle a través de la cual se introduce un fino catéter en la vena femoral, por la que se llega hasta la vena del testículo. Luego se inyecta contraste iodado para visualizar la anatomía venosa para embolizar o bloquear la vena en el sitio del problema. Esta oclusión de la vena enferma se logra utilizando coils, balones u otos materiales los cuales son depositados en el sitio apropiado a través del catéter. De esta manera la sangre que sale del testículo es redireccionada a otras venas sanas que no son incompetentes.

La eficacia de esta técnica es superior al 85%.

02) Cirugía: es realizada bajo anestesia general. El cirujano realiza una incisión sobre el escroto hasta llegar y exponer la vena enferma la cual se liga para redirigir la sangre hacia una vena normal. La laparoscopia es a veces utilizada para este procedimiento. La recuperación lleva hasta 6 semanas antes que actividades vigorosas puedan ser realizadas.

 

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