Estenosis Carotídea

¿Qué son las arterias carótidas?

Son dos grandes arterias que se ubican a cada lado del cuello y llevan la sangre a la mayor parte del cerebro, donde residen las funciones del lenguaje, memoria, etc… así como las áreas de la motricidad y la sensibilidad.

Existen otras dos arterias, más pequeñas, llamadas arterias vertebrales que corren por la columna cervical y que irrigan la parte posterior del encéfalo (tronco cerebral y cerebelo).

¿Qué es la estenosis o enfermedad carotídea?

Al igual que las arterias coronarias, las arterias carótidas pueden localizar arteriosclerosis, la cual produce acumulación de grasa y colesterol (placa de ateroma) en la pared de la arteria. Con el tiempo, esto produce un estrechamiento de la arteria provocando una disminución del flujo sanguíneo cerebral que puede generar lo que se denomina ictus o accidente cerebrovascular (ACV). Esto puede suceder porque las arterias se estrechan demasiado, porque un pedazo de placa se desprende y ocluye vasos cerebrales más distales y pequeños, o porque un coágulo se forma y ocluye la carótida.

El ACV se produce cuando las neuronas no reciben el oxígeno y la glucosa transportada por la sangre. Estos elementos son esenciales para la sobrevida de las neuronas.

Si la falta de aporte sanguíneo dura más de 3 a 6 horas, el daño puede ser permanente.

¿Es frecuente esta enfermedad?

La enfermedad cerebrovascular es la tercera causa de muerte en España y causa invalidez a miles de personas anualmente. Además, después de sufrir un ACV, la posibilidad de que una persona presente un nuevo episodio en cinco años es aproximadamente del 25%.

La posibilidad de que una persona presente un nuevo episodio en cinco años es aproximadamente del 25%.

Factores de riesgo

La obesidad, la hipertensión arterial y el colesterol alto aumentan el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Estos factores de riesgo se pueden reducir considerablemente siguiendo un estilo de vida saludable o mediante una correcta medicación.

    • La hipertensión arterial obliga a las arterias a soportar mayor presión haciéndolas más susceptibles a la ruptura y más propensas a la formación de coágulos, que pueden bloquear la arteria.
    • El colesterol alto puede conducir a la obstrucción en la arteria carótida, principal vaso sanguíneo, que lleva la sangre desde el cuello hasta el cerebro. Un pedazo de esta placa puede desprenderse y viajar al cerebro, causando un accidente cerebrovascular.
    • La obesidad puede causar presión arterial alta y colesterol alto.
    • El desprendimiento de un coágulo que entra en la circulación cerebral puede producir un accidente cerebrovascular.
    • La anemia de células falciformes hace que las células rojas de la sangre sean menos capaces de llevar la sangre y los nutrientes a los tejidos del cuerpo y los órganos. Además estas células pueden adherirse a las paredes de los vasos sanguíneos pudiendo bloquear las arterias en el cerebro, causando así un accidente cerebrovascular.
    • Antecedentes familiares de accidentes cerebrovasculares.
    • El tabaquismo. Las sustancias tóxicas contiene el tabaco tienen un efecto tóxico directo sobre la pared de la arteria, causando una inflamación que produce una disminución del diámetro de la arteria pudiendo producirse la oclusión completa del vaso.
    • Diabetes Mellitus. El depósito de glicoproteinas en las arterias causa el estrechamiento de las arterias y la reducción de flujo de sangre.
    • La ateroesclerosis (el endurecimiento de las arterias) de la arteria carótida.

¿Quiénes corren riesgo de tener estenosis de arteria carótida?

Las personas que tienen mayor riesgo de padecerla son:

    • Mayores de 50 años.
    • Fumadores.
    • Diabéticos.
    • Personas obesas.
    • Hábito sedentario.
    • Hipertensos y/o con colesterol elevado.
    • Antecedentes familiares de patología vascular
    • Personas que han sido tratadas con radioterapia en el cuello.

¿Cuáles son los síntomas de la estenosis de arteria carótida?

Muchas veces la enfermedad no presenta síntomas pero sus consecuencias pueden ser letales o dejar a la persona incapacitada, por lo que un diagnóstico precoz es fundamental.

Un accidente isquémico transitorio (AIT) es un episodio temporal de:

    • Dificultad para hablar o entender lo que otros dicen.
    • Debilidad, hormigueo o parálisis de la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo
    • Pérdida de visión o visión borrosa en uno o en ambos ojos.
    • Pérdida del equilibrio y de la coordinación.

Un AIT puede durar minutos o incluso horas. Se trata de una emergencia médica ya que es imposible predecir si va a progresar en un accidente vascular mayor por lo que el tratamiento inmediato puede salvarle la vida o aumentar las posibilidades de una completa recuperación.

Tipología de accidentes cerebrovasculares

Hay dos tipos de accidentes cerebrovasculares:

1. Accidentes cerebrovasculares isquémicos
Son accidentes cerebrovasculares causados por coágulos sanguíneos que bloquean las arterias. Este es el tipo más común y representa el 70-80 por ciento de todos los accidentes cerebrovasculares.

También pueden producirse “mini ataques cerebrales” conocidos como AIT (Ataque Isquémico Transitorio). Las personas que sufren un AIT tienen altas probabilidades de tener otro mayor posteriormente.

El AIT causa síntomas breves que desaparecen después de unos minutos u horas. El paciente suele ignorar estos síntomas, pero son un signo de alerta temprana y el 35 por ciento de personas que experimentan un AIT tendrán un accidente cerebrovascular mayor si no se tratan, es por ello que el AIT debe tomarse tan en serio como un accidente cerebrovascular.

2. Accidentes cerebrovasculares hemorrágicos
Se produce cuando un vaso sanguíneo se fisura o se rompe produciendo un sangrado hemorrágico. Una vez que las células del cerebro mueren por falta de oxígeno y nutrientes, la parte del cuerpo controlada por esa sección del cerebro se ve afectada.

Las hemorragias cerebrales pueden causar parálisis o dificultad para el habla, disminución de las destrezas motoras, dificultades de visión o incluso la muerte del paciente.

Síntomas del accidente cerebrovascular

Los síntomas más comunes de un derrame cerebral son:

    • Entumecimiento o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo.
    • Confusión repentina, dificultad para hablar o entender el habla.
    • Problemas repentinos para ver, incluyendo visión doble, visión borrosa o ceguera parcial, en uno o ambos ojos.
    • Dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación.
    • Fuerte y súbito dolor de cabeza sin causa conocida.

Si usted experimenta cualquiera de estos síntomas, incluso si desaparecen rápidamente, consulte con su médico o póngase en contacto con el CDyTE llamando al +34 922 43 53 63 (Tenerife) o a través del formualrio web para que se le realicen las pruebas oportunas y descartar así un accidente cerebrovascular.

En el accidente cerebrovascular isquémico cada minuto cuenta ya que aunque el tejido cerebral no muere en el acto, después de un accidente cerebrovascular si el bloqueo de los vasos sanguíneos es prolongado sus efectos son mayores. Si se puede intervenir en el plazo de tres a seis horas las posibilidades de recuperación son mucho mayores.

Prevención

Los pacientes también pueden tomar medidas para prevenir accidentes cerebrovasculares:

    • Dejando de fumar.
    • Siguiendo un control de la presión arterial alta.
    • Reduciendo los niveles de colesterol.
    • Manteniendo un peso saludable.
    • Haciendo ejercicio.
    • Utilizando los medicamentos apropiados.
    • Mediante el tratamiento de la enfermedad de la arteria carótida.
    • Controlando la diabetes.

¿Cómo se diagnostica la estenosis de arteria carótida?

A parte del examen clínico que orienta al diagnóstico, se pueden utilizar métodos de imagen como la ecografía doppler, la angiorresonancia, la angiotomografía y la angiografía convencional que requiere un cateterismo simple.

Por tanto, la evaluación de los pacientes en riesgo de enfermedad de la arteria carótida y posibles hemorragias se realiza de varias formas:

    • El examen físico. Su médico puede ser capaz de evaluar el riesgo de accidente cerebrovascular durante un examen físico de rutina. Si su médico sospecha que puede estar en alto riesgo, se le preguntará si ha experimentado síntomas como entumecimiento o debilidad muscular, disficultades en el habla o en la visión, o incluso mareos. Al escuchar a la arteria carótida a través de un estetoscopio, el médico puede escuchar un sonido que sugiere que la arteria puede ser obstruida.
      El examen físico no siempre es exacto, sin embargo, puede ser el comienzo e inducir a la realización de otras pruebas.
    • Ultrasonidos. A través de una técnica llamada Ecografía Doppler que crea imágenes utilizando ondas sonoras, el médido puede determinar si hay obstrucción en las arterias que llevan sangre al cerebro. Algunos médicos recomiendan la prueba de ultrasonido para aquellos pacientes que han sido diagnosticados de aterosclerosis o que presentan factores de riesgo para la enfermedad de la arteria carótida. Si lo desea puede realizar un sencillo test que le puede orientar sobre si usted pertenece al grupo de riesgo de sufrir una enfermedad vascular. Este test no ha de ser entendido como definitivo sino que debe ir acompañado por una revisión médica que confirme los resultados.
    • Angiografía por Resonancia Magnética (ARM). Esta es una técnica no invasiva de diagnóstico que crea una imagen de las arterias en el cerebro. Una Resonancia magnética (RM) actúa como un escáner utilizando campos magnéticos inofensivos para crear imágenes detalladas de los tejidos del cuerpo y de las arterias del cuello y el cerebro.

Hay una serie de examenes de diagnóstico que pueden realizarse para determinar si alguien ha tenido un accidente cerebrovascular o está en riesgo de tener uno.

    • La Tomografía Computarizada (TC). La TC utiliza rayos X para generar imágenes detalladas del cerebro, que sirve al especialista para confirmar el diagnóstico de accidente cerebrovascular. A través de ella puede distinguirse entre una hemorragia o isquemia cerebral ya que la inyección de contraste permite la evaluación de las arterias cerebrales del cuello y el cerebro.
    • La resonancia magnética (MRI). Es una prueba de diagnóstico que puede realizarse para identificar y localizar el stroke así como encontrar la fuente. Es posible que pueda identificar rápidamente el área privada de flujo de sangre suficiente y orientar el tratamiento. Angiografía. Un angiograma o angiografía es una técnica en la que un agente de contraste (tinte) se inyecta en una arteria a través de un tubo (catéter), colocado por un especialista, para resaltar los vasos sanguíneos. Con este examen, el especialista puede señalar la ubicación exacta de la obstrucción o sangrado en el cerebro. La angiografía también se utiliza durante el tratamiento.

¿Qué hacer si sospecho que tengo estenosis de arteria carótida?

Si usted sospecha que puede padecer esta enfermedad, debe consultar con su médico paraque éste le realice las evaluaciones y estudios pertinentes.

Si no tiene un médico referente o desea que el equipo médico del CDyTE le realice las pruebas, puede contactar con nosotros llamando al +34 922 53 43 63 o bien a través de este formulario.

¿Cómo se puede tratar la estenosis de arteria carótida?

En los últimos años, el tratamiento endovascular o cirugía mínimamente invasiva de las lesiones ateroscleróticas carotídeas ha surgido como alternativa terapéutica estable al tratamiento quirúrgico por endarterectomía.

El tratamiento endovascular con stent (pequeña prótesis tubular que se inserta en las paredes enfermas de las arterias para aumentar su calibre) de las lesiones de carótida tiene las siguientes ventajas respecto al tratamiento quirúrgico:

    • se realiza sin anestesia general, permitiendo mejor control clínico y monitorización del paciente.
    • mayor confort del paciente, menor tiempo de recuperación y menor costo.
    • ausencia de incisión cervical eliminando los riesgos de parálisis de nervios craneales, hematomas y infecciones locales.
    • se puede realizar simultáneamente tratamiento de otras lesiones en otras arterias (ej.:vertebrales y coronarias).
    • reducción de morbimortalidad en pacientes de alto riesgo.

Alternativa terapéutica a los pacientes con lesiones no accesibles por cirugía.

Para aquellos que tengan un accidente cerebrovascular, en primer lugar debe determinarse qué tipo de accidente presenta el paciente y así seleccionar el tratamiento adecuado. El especialista interpreta las imágenes para determinar si los pacientes con ictus agudo son candidatos a fármacos anticoagulantes. La TC en estos casos es rápida y fácilmente disponible.

Si se determina que el accidente es isquémico (debido a un coágulo de sangre), se ha de evaluar lo que causó dicho coágulo y si se puede corregir el problema subyacente para prevenir futuros accidentes cerebrovasculares.

Por tanto, podemos distinguir diferentes tratamientos dependiendo de las características de la enfermedad arterial y las necesidades del paciente:

FIBRINOLISIS

Si el derrame es debido a un coágulo de sangre, puede administrarse un medicamento destructor de coágulos por vía intravenosa para disolver o reducir el tamaño de los coágulos de sangre. Esta técnica se debe realizar dentro de tres horas desde el inicio de los síntomas.

STENT CAROTÍDEO

Si la causa del accidente cerebrovascular es la estrechez de la arteria carótida, dicha arteria puede ser abierta. Para ello, el especialista inserta un catéter a través de una pequeña punción en la ingle, avanzando por el interior de las arterias del cuerpo hasta localizar la zona estrecha. Este catéter sirviede guía para poder introducir el material necesario para colocar un stent en la arteria carótida que mantenga abierta la arteria.

Llegado este momento, pueden distinguirse varias técnicas de colocación del stent.

A) Técnica tradicional de colocación de stent carotídeo:

Incluye la colocación de un flitro, seguido de una dilatación mediante balón para abrir el vaso y finalmente colocar el stent que una vez extendido con otro balón destruirá el coágulo. El filtro actúa como una bolsa de recogida de los materiales desprendidos y que una vez finalizada la intervención será retirada.

B) Colocación de stent carotídeo (Técnica del Prof. Dr. Maynar)

La mayoría de los equipos realizan este procedimiento con protección cerebral, es decir, colocan un dispositivo (los filtros son los mas usados) más allá de la lesión de manera que si se desprenden fragmentos de la placa de ateroma (émbolos) en el momento de laangioplastia y liberación del stent, estos sean capturados por estos filtros evitando que estos fragmentos ocluyan arterias cerebrales mas pequeñas y produzcan déficits neurológicos.

Con la técnica del Prof. Dr. Maynar no se utilizan filtros ya que no se dilata la lesión ni antes ni después de la colocación del stent, es decir se libera el stent en el lugar de la lesión y se deja que este se vaya abriendo con el tiempo. Al no dilatar con un balón de angioplastia evitamos que la placa se fragmente y pueda embolizar. Además el stent atrapa la placa de ateroma entre la pared de la arteria y la prótesis.

Las ventajas de esta técnica son:

    • la reducción de pasos(disminución del tiempo operatorio
    • no requiere del ingreso del paciente en la UCI ni la utilización de anestesia logrando el alta del paciente a las 24-48 horas después del tratamiento.

Esta técnica evita las limitaciones de los dispositivos de protección cerebral, simplificando el procedimiento, disminuyendo los costos y reduciendo los riesgos de injuria cerebral por reperfusión que puede ocasionar una apertura súbita de la lesión.

A continuación, un vídeo explicativo sobre la técnica del Prof. Dr. Maynar que obtuvo el primer premio de su categoría de VideoMed en 2006.

Esta técnica consiste en tratar arterias carótidas bloqueadas sin cirugía para prevenir así una hemorragia cerebral o accidente cerebrovascular (stroke en angosajón).

Una hemorragia cerebral o stroke ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva oxígeno y nutrientes al cerebro se rompe o es bloqueada por un coágulo, impidiendo de esta forma que el oxígeno llegue al cerebro. Si se priva de oxígeno al cerebro, las neuronas y tejidos empiezan a morir por falta de nutrientes y oxígeno provocando que las partes del cuerpo controladas por la sección del cerebro afectada sufran parálisis, dificultad para el lenguaje, disminución de habilidades motoras, pérdida de visión o incluso la muerte del paciente.

 

La información presente en esta web no remplaza sino complementa la relación médico-paciente, por lo que en caso de duda consulte con su médico de referencia o haga uso del formulario de contacto del CDyTE.